Para evitar que las secreciones vaginales se peguen a la ropa interior, existen varios tipos de toallas sanitarias que mejoran la higiene personal. Sin embargo, los especialistas afirman que es mejor no utilizar las compresas. La goma de mascar en la superficie de las almohadillas es "hermética", por lo que es fácil frotar la vagina y causar daños, convirtiéndose así en un foco de virus, lo que aumenta en gran medida el riesgo de infección por vaginitis. Las mujeres embarazadas infectadas con vaginitis tendrán riesgo de parto prematuro. Cuando el virus infecta el cuello uterino y provoca inflamación pélvica, el uréter puede resultar dañado, siendo más propenso a embarazos ectópicos e infertilidad.
Por tanto, para prevenir la vaginitis es necesario mantener la higiene personal. No utilice jabón ni gel de ducha alcalino para limpiar la vagina. Lo mejor es elegir ropa interior de algodón.

